El gobernador demócrata cambió todas las condenas a muerte del estado por prisión perpetua sin libertad condicional. Solo quedan firmes de inmediato las de quienes tienen un único delito grave: para 382 casos la Constitución estatal exige el aval de la Corte Suprema de California.
El gobernador demócrata reemplazó las condenas por cadena perpetua sin libertad condicional. En unos 166 casos la medida rige desde ahora; el resto depende de la Corte Suprema estatal. La pena capital sigue vigente en la ley.