Los atacantes entraron por el software de un proveedor y cambiaron la temperatura de las cámaras en tres sitios del EFS, entre ellos Besançon. Las alarmas lo detectaron y, según el organismo y el Ministerio de Salud, no se perdió sangre ni plasma.
Atacantes tomaron el control remoto de las cámaras frigoríficas que ese proveedor instala en tres sedes regionales del organismo que gestiona la sangre en Francia y modificaron sus umbrales de temperatura. Según el EFS, no se perdieron productos y no hubo impacto en pacientes. Nadie se atribuyó el ataque.
hace 5 h
Coolworld: todas las noticias | Informadora | Informadora